Primera Española en Dar la Vuelta Al Mundo sin Tregua , la Mitad en Solitario

LOGO_PREMIO_40_AÑOS_REVISTA_VIAJAR.png

Qué es SolaEnBici

Solaenbici se puede resumir en una frase: encontrar tu pasión, llevarla a cabo, y aprender y crecer siguiendo tu sueño.

 

No importa tu estado civil, da igual la situación en la que te encuentres, lo importante es agarrar tu sueño e ir a por él, solo o acompañado, y sobre todo, no dejar que nadie te lo arrebate. 

El binomio bicicleta + viajar es lo que más me ha gustado siempre en la vida  y lo único que me ha hecho realmente feliz. No hay nada comparable a montar en bicicleta, y si a esa sensación de libertad le unimos el conocer otros países y el conquistarnos día a día a nosotros mismos, coronando montañas y superando pruebas de fuego, el éxtasis es insuperable. 

Además de escribir sobre viajes en bicicleta y recomendaciones básicas,  una de las cosas que más me apasionan en la vida es inspirar a otros a salir de su zona de confort, que se tracen metas y que vayan a por sus sueños

Mi Vuelta en Mundo en Bici

Recorrí el mundo en bicicleta y no es tan malo como lo pintan, convirtiéndome en la primera española que ha completado el desafío de recorrer 28.000 kilómetros en poco más de tres años

Soy la primera española en dar la vuelta al mundo en bicicleta, una aventura que inicié en 2014 y de la que tras tras una dura y gratificante experiencia creo que el mundo no es tan malo como lo pintan, aunque llegué a temer por mi vida en mi recorrido, en el que sufrí un atraco y un intento de abuso sexual.

Periodista y aventurera vocacional, nacida en Las Palmas de Gran Canaria en 1976, decidí emprender este reto en solitario, que me llevó unos 1.200 días en la carretera y que inicié con una bicicleta de montaña valorada en 200 euros y una "mentira piadosa" a mis padres.

En 2005 empecé a ser activa en el mundo del feminismo y a defender los derechos de las mujeres, cuando abundaban las noticias relativas a la violencia de género. Recorrí Canarias en bicicleta durante 26 días, e hice 2.500 kilómetros reclamando igualdad y posicionándome contra esa violencia".

A raíz de esa experiencia pensé que sería increíble hacer lo mismo a nivel mundial. Todos me decían que estaba loca y tardé muchos años en decidirme, pero el viaje ha sido fantástico.

Toqué varias puertas aunque no encontré apoyo económico para mi proyecto, mentí piadosamente a mis padres diciéndoles que me iba a trabajar a África en marzo de 2014, cuando viajé al vecino continente con mi modesta bicicleta de montaña valorada en 200 euros.

Invertí el dinero ahorrado en mi etapa como periodista en medios isleños, y subsistí con sus trabajos por ordenador de marketing para hoteles, y por donaciones de particulares a través de mi página web solaenbici.com.

No me gustaba el periodismo que hacía en España y me sentía estancada, porque el que me satisface es el de viajes y aventuras. Además, hacer esta aventura suponía una liberación para mí. Empleé tres bicicletas para completar mi desafío de recorrer 28.000 kilómetros durante tres años y un mes.

Me fui pesando 62 kilos y volví con 51, porque en la última parte del viaje comía mal, ya que en la remota Patagonia chilena no hallaba fácilmente poblaciones ni comida, por lo que debía racionarla.

Muy pocas cosas negativas

Estuve unos 1.200 días en la carretera y me ocurrieron muy pocas cosas malas –entre ellas un atraco y un intento de violación-, ya que el viaje fue muy positivo. Lo mejor fue que la gente era muy hospitalaria, y lo peor era pedalear junto a los camiones.

Haciendo balance de mi experiencia, resalto Nueva Zelanda como el país ideal por su entorno virgen y gran calidad de vida, y por el contrario en Centroamérica percibí mal ambiente y padecí un calor espantoso.

Me enfrenté a temperaturas extremas, desde los 45 grados en la India a los 10 bajo cero en la Patagonia de Chile, y muchas veces pensé en abandonar.

Era tan exigente conmigo misma que a veces fui mentalmente vulnerable y me venía abajo. Recorría 90 kilómetros diarios, con ocho horas de pedaleo y sin almorzar generalmente, pues desayunaba y cenaba bien. El día más feliz fue cuando me recibieron en Rajastán (India), como si fuera una reina, y el peor lo pasé en Malasia, donde dos hombres quisieron violarme y pensé incluso que me matarían. Tras 30 meses sola, recorrí el trayecto entre el sur de México y Centroamérica junto a otra aventurera -la diseñadora gráfica y fotógrafa letona Marika Latsone-, a quien hoy considero una hermana.

Me fui siendo una persona con muy poca autoestima e insegura de mí misma, y ahora me siento empoderada, que es lo que espero lograr de las mujeres, a quienes espero seguir inspirando.  Acabo de terminar el libro de la vuelta al mundo en bicicleta, que puedes reservar aquí si lo deseas.

 

3 Meses Sola en Kayak

Poco después de la vuelta al mundo en bicicleta, me embarqué en otra gran aventura en solitario, cruzar el Mar de Cortés, el largo tramo de agua que abraza la península de la Baja California, también en solitario. Ese
escenario del que Jacques Cousteau dijo que era ‘el acuario del mundo’. Demasiado para el body!

Esta vez no avanzaría conmis piernas sino con mis brazos. Decidí ser la primera española que cruzara en menos de 45 días las 500 millas que bañan la Baja California.

Conseguí una canoa kayak de fibra de vidrio al que le  puse, cómo no, nombre de mujer. ‘Julieta Venegas’ sería mi salvavidas, mi cómplice, mi tortura. La fina línea que separa la flotación del ahogamiento. Había navegado en veleros pero no sabía nada de pilotar un kayak. «A mis patrocinadores les dije que era experta. Una mentira total». Tendría que enfrentarme a seis semanas de navegación en solitario, acampando sola en las laderas y playas del desierto mexicano, comiendo mis propias capturas y atenta a las alimañas fuera (zorros,
coyotes...) y dentro del agua (tiburones de varias familias). Y aún así, la mayor parte de la equipación la conseguí prestada o de segunda mano en grupos de Facebook y Amazon. Durante semanas me preparé a conciencia. Logré la complicidad de Iker Trevor Moreno, miembro de la selección de canotaje de Baja California Sur. Estudié bibliografía para conocer las corrientes. El Mar de Cortés es temido porque «es muy traicionero. Pasa de ser un plato de natillas a fuertes oleajes y corrientes sin avisar».

 

Mi periplo bordeando la costa
alterna jornadas enteras varada en
cualquier playa por culpa del viento
en contra pero disfrutando los
amaneceres («son espectaculares,
solo en Malawi he visto algo parecido
») con días
agitados en los que le cuesta

controlar a ‘Julieta Venegas’, encabritada
sobre las imprevisibles corrientes
marinas. Todo compartido con una fauna
espectacular. La tercera parte de
los cetáceos del mundo viven allí.


En el día 16 fondeo en Puerto Candeleros.
Estoy rodeada de cadáveres
de tiburón. Entre 25 y 30.  «Huele a
muerto. Esta cala es un cementerio.
Somos una especie que acaba
con todo». Me doy cuenta de que los
viajes en solitario «te convierten
en un ser mucho más emocional,
que sufre con lo que le hacemos a
la naturaleza».


Es un duro bregar remando de
seis a ocho horas diarias, montando
el campamento, practicando
pesca submarina cuando puedes.
 A veces,el cansancio o las emociones acumuladas se quiebran con una catarata de llantos que no tengo pudor
en dejar recogidos en mis vídeos. El tiempo se me echó encima y tuve que posponer el remate de
mi proyecto hasta mayo. Pero cerré el desafío. Y ahora buscaré otros nuevos con la certeza de que
«ya no me asusta el mundo. Cuando eres capaz de estar sola ¡puedes con todo».

Pincha aquí si quieres ver los vídeos que voy publicando de este último loco reto.

Sigue mi aventura en Youtube.

El Final de la Vuelta al Mundo en Bicicleta

El tramo final de la Vuelta al Mundo en Bicicleta no fue nada fácil por varios motivos, el más importante, la debilidad física y mental que arrastrábamos desde Bolivia y las durísimas condiciones orográficas y meteorológicas de la Patagonia chilena a principios de invierno. No te pierdas el final de esta aventura que culminó el pasado abril de 2017, tras 3 años y un mes rodando por 27 países en 4 continentes,  18 meses en solitario.

3 Años Pedaleando el Mundo

Ha sido el viaje de mi vida, la mayor experiencia que un ser humano puede vivir. Viajar me ha hecho más sabia y más rica; viajando he ejercitado mi alma y mi espíritu, viajar ha contestado a todas mis preguntas, me ha permitido conocerme a mi misma, me ha sacado de la rutina y me ha permitido volar. Viajando he salido de la zona de confort y he descubierto que todos están equivocados con respecto a otros países y al mundo en general, porque el mundo es maravilloso y el ser humano, increíble. He recuperado mi confianza en él...

Please reload

© 2017 by Cristina Spínola.

  • Grey Facebook Icon
  • Grey Instagram Icon
  • Grey Twitter Icon
  • Grey LinkedIn Icon

Hola. Soy Cristina Spínola. ¡Encantada!

Creo que no hay mejor manera de conocer la realidad de un país y de sus habitantes que viajando en bicicleta. Vale la pena sufrir a veces para llegar a donde no llega nadie y encontrar a seres humanos increíbles que nunca hubiéramos conocido de otra forma; personas con unos valores asombrosos de las que aprendemos y gracias a  las que cumplimos el propósito final de este viaje, crecer como personas y cambiar nuestras vidas.